Imprescindibles: Bron/Broen

Ya hablamos en su momento de la magnífica serie Forbrydelsen, que hace unos años desencadenó una súbita fiebre por los dramas policiales nórdicos y cuyo enorme éxito en el Reino Unido sirvió como plataforma de lanzamiento para dar a conocer el producto de un pequeño país como Dinamarca al resto del mundo (salvo Estados Unidos, donde se empeñaron en realizar un remake bastante pobre en comparación, The Killing, en vez de emitir la original subtitulada, que es lo que deberían haber hecho). Ahora le llega el turno a una coproducción entre Dinamarca y Suecia, llamada Broen en danés —o Bron en sueco—, que se traduce por El puente y de la que hasta el momento únicamente se ha emitido una temporada de diez episodios, aunque ya hay una segunda tanda en preparación.

Lo primero que habría que decir es que Broen sigue casi al pie de la letra los mismos esquemas de Forbrydelsen; en concreto, se parece mucho a la tercera temporada de aquella. Es decir: la investigación de un asesinato enfrenta una pareja de policías con un psicópata manipulador que reta a las autoridades y a los medios de comunicación en un truculento y desasosegante juego del ratón y el gato. En mi opinión, Forbrydelsen era sensiblemente superior en conjunto, pero eso no significa que Broen no sea también magnífica —incluso puliendo algunas aristas de la otra— y muy, muy digna de recomendación.

La policía sueca Saga Noren, otro personaje femenino original y memorable procedente del norte de Europa.

La policía sueca Saga Noren, otro personaje femenino original y memorable procedente del norte de Europa.

La pareja protagonista está formada por una policía sueca, Saga Noren, y su compañero danés, Martin Rohde. Ocurre que la capital danesa Copenhague y la ciudad sueca de Malmö están unidas por unos kilómetros de carretera que se extienden directamente sobre el mar, a lo largo de un larguísimo puente. Dado que el primer crimen tiene lugar justo en medio de ese puente que separa ambos países, agentes de ambas nacionalidades habrán de trabajar juntos en el caso. Esta es una inteligente y muy bien planteada excusa para justificar el que daneses y suecos se combinen en el reparto, satisfaciendo así a ambos socios de la coproducción. Volviendo a los dos actores principales, ambos están espléndidos en sus respectivos papeles. Saga Noren, la agente sueca, es un claro intento de modelar un personaje femenino en torno a aquella Sarah Lund que causó furor en Dinamarca e Inglaterra —incluso el nombre de pila es casi igual—, pero resultaría impropio afirmar que se trata de una vulgar copia, porque no lo es. Cierto es que comparte varias características con Lund: también es una mujer independiente, enfermizamente obsesionada por su trabajo, valiente, fuerte, que no necesita ayuda masculina ni aun estando en mitad de las mayores situaciones de riesgo. También es socialmente inepta, egoísta, solitaria, de una franqueza innecesariamente brutal y con unas maneras más bien bruscas e impredecibles. Sin embargo, aunque parezca mentira y aun teniendo todo esto en común, se trata de dos personajes muy diferentes. Sarah Lund era una mujer extraordinariamente compleja, introvertida, consciente de cuáles son las convenciones sociales pero voluntariamente incumplidora de las mismas. Una mujer emocional pese a su apariencia fría y distante; una persona normal a la que su incapacidad para manejar su propia vida había transformado en anormal. Saga Noren, en cambio, es más sencilla pero su trasfondo sí es directamente anormal, como si fuese medio autista o tuviese el síndrome de Asperger. No comprende las interacciones sociales básicas (mientras que Lund, comprendiéndolas, era incapaz de seguirlas), se rige por un pensamiento cuadriculado y apegado a las normas profesionales (en tanto que Lund tenía un pensamiento genial pero caótico). Por hacer un paralelismo entre sus respectivas mentalidades y maneras de resolver casos —un paralelismo a vuelapluma, pero espero que ilustrativo—, Saga Noren es una mezcla entre Sheldon Cooper y Sherlock Holmes, mientras que Sarah Lund es una combinación de Harry Callahan y el teniente Columbo. La actriz sueca Sofia Helin quizá no es tan brillante y carismática como lo era Sofie Grabøl, pero saca adelante su curioso (y difícil) personaje con mucha suficiencia y la verdad es que consigue construir todo un carácter repleto de manierismos interesantes (¡esa forma de decir “sí” en sueco!). Afortunadamente, como decíamos, Saga Noren trasciende la copia y consigue continuar con éxito la reciente tradición nórdica de crear personajes femeninos inusuales que están bastante alejados de los estereotipos de género.

Por su parte, el danés Kim Bodnia está fantástico en su papel de Martin Rohde, un policía campechano y con los pies en el suelo, completamente opuesto a la robótica Saga. Es un actor realmente sorprendente (por cierto, me llamó la atención un detalle: pocas veces he visto una risa tan convincente en pantalla como la suya) y su personaje, más complicado de lo que parece a primera vista, va ganando muchos enteros con cada uno de los episodios, hasta que al final de la serie muestra facetas ocultas que no podíamos imaginar durante el comienzo. En cuanto al resto del reparto, está muy bien; quizá no al apabullante nivel global de Forbrydelsen, pero tampoco desmerece en absoluto.

Martin Rohde, uno de los policías más creíbles que podrá usted ver en pantalla.

Martin Rohde, uno de los policías de ficción más creíbles que podrá usted ver en pantalla.

Una diferencia básica entre ambas series es que Broen, aun siguiendo el esquema de combinar varias subtramas que se entrecruzan, es más simple y tiene menos personajes, menos ramificaciones. Eso ayuda a que la acción, aun resultando algo menos espectacular, sea también más verosímil. El argumento de Forbrydelsen era más efectista y enrevesado. El de Broen es como una versión más comedida, menos ambiciosa pero también más equilibrada. En cuanto a los diálogos de Broen —o lo que se desprende de los subtítulosson más formularios, menos elaborados que los de Forbrydelsen. Quizá la razón sea el que la serie, según parece, está hablada en los idiomas de ambos países (la vi con subtítulos en inglés, pero no me pidan que consiga distinguir el danés del sueco). Si no me equivoco, ambos idiomas no son idénticos pero sí bastante parecidos hasta el punto de que pueden ser más o menos entendidos por los habitantes del otro país, así que supongo que habrán tenido que reducir la complejidad del vocabulario para hacerla más inteligible. De todos modos, si hay algún lector o lectora expertos en dichas lenguas, les agradecería que me aclarasen el asunto porque la verdad es que tengo bastante curiosidad.

Por lo demás, ambas series se parecen mucho en el plano estético así como en el estilo de dirección, montaje, ambientación, etc. (a destacar por cierto la música, especialmente el tema principal, Hollow Talk, obra de un músico danés que publica bajo el nombre de Choir of Young Believers). Visual y narrativamente hablando, son extraordinariamente similares. Lo cual, por descontado, es una buena señal.

Broen, pues, encantará a cualquiera que haya disfrutado con Forbrydelsen. De hecho también ha tenido un gran éxito en el Reino Unido, y si bien no hay una Sarah Lund que provoque una “lundmanía” como aquella que asoló las islas Británicas en su día, los personajes Saga Noren y Martin Rohde también dan mucho de sí y nos queda la sensación de que por fortuna todavía falta bastante por desarrollar de ambos —y de su extraña relación— en futuros episodios. De hecho, yo ya estoy esperando ansiosamente esa segunda temporada que se supone está en preparación. La reputación alcanzada por esta serie viene a reafirmar la solidez de los dramas policiales escandinavos, que —imitando el formato de los estadounidenses— están creando escuela gracias a diversas características propias, más europeas y menos ajustadas al molde habitual del género que los estadounidenses llevan tanto tiempo explotando.

La comentada repercusión internacional de esta serie ha provocado que ya haya algunos remakes en lontananza. Se va a producir The Tunnel, (en referencia al túnel del Canal de la Mancha) en la que los protagonistas serán un policía británico y una francesa. Por su parte, los norteamericanos van a realizar The Bridge, donde la pareja protagonista está formada por una agente estadounidense (Diane Kruger) y uno mexicano (Demián Bichir, actor mexicano nominado al Oscar). Habrá que ver.

En resumen, otra fantástica serie noir procedente del frío norte de Europa: oscura, tenebrosa, desencantada e inquietante. La mejor metadona para los fans de Forbrydelsen, ahora que sabemos que Sarah Lund nunca volverá a las pantallas. Diez episodios de excelente televisión que nadie debería perderse, con dos personajes que se les quedarán marcados en las retinas. Muy buena.

BROEN2

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